La protección y creación de los más importantes parques naturales y centros de reserva y rescate de animales en Cataluña, proceden de los años ochenta. Las administraciones no dedican la atención y los medios necesarios para conservar la naturaleza. Cuando esta responde en forma de desastres es, simplemente, la respuesta que se encuentra.
La crisis significa recortes presupuestarios pero no se pueden olvidar que ciertas materias precisan de un trato que debe permanecer. Ahora, según parece, le ha tocado al cierre del Centro de Recuperación de Fauna de los Aiguamolls de l’Empordà, el único que existe en la provincia de Girona y que lleva 30 años trabajando en la fauna salvaje de este importante espacio natural. Cada año recuperaba unas mil especies de fauna autóctona y colaboraba activamente, en diferentes proyectos de educación ambiental y acogiendo, a decenas de voluntarios y estudiantes de veterinaria.
Una de las posibles soluciones que plantea ahora el Departamento, para atender a las especies que a partir de ahora necesiten atención veterinaria, consistirá en la contratación de un servicio veterinario privado para que, posteriormente, puedan ser trasladados por los propios agentes rurales al Centro de Torreferrussa, en Santa Perpetua de la Mogoda (Barcelona), situado a más de 120 kilómetros de distancia.
Si hay que utilizar personal veterinario privado, traslados, pérdida de tiempo de coordinación y, posiblemente, llegada a Toreferrusa ya de por si sobrecargado, la efectividad inmediata de la fauna que precisa atención, se verá seriamente perjudicada y poco o nulo ahorro económico se logrará.
Ong ADDA consciente de que hay que preservar la atención localizada in situ, se ha dirigido al Conseller, Sr. Josep Maria Pelegrí i Aixut, explicando el porqué de la continuidad y la importancia de mantener este servicio.